5 de mayo de 2011

MUVA Museo Virtual de las Artes

Pensando en las nuevas tecnologías y su aplicación al ámbito de los museos, he recordado una tipología de museo que aúna muchas de las características que se requieren en esta nueva realidad en la que nos vemos inmersos.

El MUVA, es un museo físico y un museo virtual, el llamado MUVA II es la zona virtual, 100% virtual, no existe equivalente real, creado a raíz de un proyecto arquitectónico de Ricardo Supparo, y recreado de manera virtual para disfrute del visitante por parte de Rafael Gallareto. La finalidad de dicho museo virtual es la de dar a conocer el arte en Latino-américa, y más concretamente la creación artística en Uruguay. 
Su nacimiento se debe a la falta de fondos y las dificultades que conlleva la creación de un museo de nueva planta, así como lo complicado de aunar las colecciones de arte, en su mayoría de ámbito privado. Por lo que se llegó a la conclusión de la realización de un museo virtual donde poder exponer de manera adecuada, las creaciones artísticas más relevantes del arte uruguayo además de dar cabida a exposiciones de artistas emergentes. Sin limitaciones de espacio, de fondos, e incluso de obras. 

Ni que decir tiene, las facilidades que tiene este sistema, aunque también tiene algunas desventajas. Las ventajas, son la libertad de movimientos, la posibilidad de tener un museo para nosotros, sin colas, gratuito, y sobre todo, accesible desde nuestra casa. Las desventajas son también bastante obvias, pues nunca será lo mismo la contemplación de una obra de arte en vivo y en directo, que una reproducción digital. 

Está concebido como una ventana, una ventana al arte uruguayo, partiendo de la base de la imposibilidad actual de cubrir las expectativas de visualización del visitante, su importancia radica en la difusión. Difusión del arte latino-americano. Sin más pretensión que esa.

Tiene algunas deficiencias en cuanto a movilidad, quizás demasiado lento en cuanto al tránsito por las salas y en la rotación de 360º para conseguir panorámicas del edificio. Por lo demás la recreación es perfecta, se ha reproducido fielmente el ambiente, con una iluminación cuidada, y la frialdad propia de los nuevos museos contemporáneos, incluso perceptible a través de la pantalla del ordenador.

En cuanto al museo como tal, encontraremos todo lo necesario para una visita, reproduciendo la realidad, con bastante fidelidad. Así el recorrido comienza en la explanada exterior del museo, desde donde podemos apreciar una panorámica de la entrada y del proyecto arquitectónico. De ahí podemos pasar a la entrada del museo, donde nos espera un mostrador de información y además es el punto de partida de la visita. Se trata de un espacio centralizado a través del cual vamos a ir teniendo acceso a las diferentes salas y colecciones artísticas. El hall actúa como elemento centralizador del museo y punto de referencia de la visita, gracias a la escalera y el ascensor que permiten el tránsito entre las diferentes plantas y salas. 

El museo se estructura en varias plantas, en las que podemos interactuar, subir y bajar, volver sobre nuestros pasos o ir directamente donde nos interesa. El recorrido se puede hacer de manera lineal, o salteado, teniendo siempre la posibilidad de volver al principio cuando creamos conveniente. Podemos ampliar las reproducciones en busca de detalles, pero no se pueden descargar imágenes, (cuidado con los derechos de autor) pues los derechos están bajo la propiedad de ELPAIS Digital. 

Además tenemos acceso a una librería donde podemos ojear catálogos, y bibliografía relacionada, además de poder comprar vía Internet aquello que nos interese. Si hacemos "clic" en cualquier obra, aparecerá un completo menú donde podemos interactuar con la imagen, incluso elegir el color de fondo que a nuestro parecer se adecua más a la obra, conocer la biografía del autor, además de algunos recursos multimedia como video-entrevistas. Podemos comparar dicha obra con otra que nosotros elijamos dentro del museo. Se nos da la oportunidad de crear nuestra propia colección añadiendo las obras a nuestros favoritos, para apreciarlas de manera individualizada, y sin la necesidad de recorrer el museo.

En definitiva, se trata de un museo muy interesante, por lo novedoso del concepto, pero también por la calidad de las colecciones que alberga, donde podemos ver una selección de obras que nos ayudan a hacernos una idea en cuanto a creación contemporánea en Uruguay.

Sin más os dejo que lo disfrutéis a los que no lo conozcáis todavía, este es enlace a la página: http://muva.elpais.com.uy/

11 de abril de 2011

La gestión de los museos.

En esta entrada voy dar mi opinión respecto a la gestión actual de los museos, puesto que son muchas las noticias que estoy leyendo últimamente relacionadas con los museos y la problemática de su gestión.

Hoy día nos encontramos con un panorama museístico de lo más variado, o variopinto. Museos públicos, privados, semi-públicos, semi-privados, no se sabe bien donde está la diferencia entre uno y otro. Pero lo que si está claro es que la gestión de los museos, como instituciones sin ánimo de lucro, queda cada vez más en entredicho.

Un sistema que está arraigando con fuerza en la gestión de los museos, en su mayoría museos de promoción local o provincial, es una fórmula a medio camino entre lo público y lo privado, las colecciones son donadas por particulares y la conservación e inversión recae sobre manos públicas, lo que da lugar a la creación de una nueva manera de entender los museos. Ya no solo como institución en favor del público y la conservación y difusión de obras de arte sino, como herramienta publicitaria para personas sin escrúpulos. Tanto de un bando como del otro, por desgracia pocos se salvan de este problema.

Así en los últimos días hemos asistido a innumerables inauguraciones de museos a lo largo y ancho de Andalucía y de España, que por cuestiones de tiempo se terminan a la carrera, sin un plan museológico debidamente completado y razonado. Con unas instalaciones que debido a la celeridad de las obras han sido las que han determinado la ordenación de las obras, además del consiguiente aumento presupuestario, que no beneficia a nadie. Pero el más perjudicado es el propio museo, pues inicia su andadura o su nueva andadura, según los casos, con un déficit difícil de recuperar, al tratarse de una institución de estas características. Las expectativas son elevadas debido a la propia inversión y por supuesto el resultado es una sensación de insatisfacción por parte del visitante, que no ve en el resultado justificación suficiente para el gasto, que no debemos olvidar, ha salido de su propio bolsillo. Además el problema no termina ahí, en cuanto a satisfacción del público se refiere, pues la entrada a dichos museos, precisamente por los condicionantes antes mencionados, resulta a veces desproporcionada, es decir, los contribuyentes pagan para la construcción del museo, de manera mal gestionada, y más tarde deben seguir pagando por su disfrute a un precio prohibitivo, y sin relación calidad-precio, con lo que visita.

Además esta variante de gestión museística, propicia la aparición y división de poderes en cuanto a gestión se refiere, se crean Patronatos y fundaciones (privadas aunque rodeadas de la parafernalia pública) que gestionan y toman decisiones, hasta este punto, todo entra dentro de lo normal, el problema está en la aparición de "patronos" que poco tienen que ver con la institución del museo, y menos con la gestión de los mismos, además recae en ellos en muchas ocasiones la potestad y la capacidad de decisión. El resultado al fin, es una mala gestión del museo. Pues si las personas que gestionan los museos, no conocen el funcionamiento de los mismos difícilmente se lograrán y se propondrán objetivos factibles. En definitiva, a lo único que se conseguirá llegar es a la foto, la propaganda y la publicidad ficticia. Ficticia porque será flor de un día, gran entusiasmo en principio para llegar a la indiferencia, después de una mala experiencia.

Los problemas de dicha gestión no terminan ahí, claro que no, todavía podemos escavar un poco más, y darnos cuenta de como debido a la falta de experiencia en gestión y la devolución de favores, además de factores políticos (principales responsables de la gestión) y demás, vemos como el personal de los museos es contratado sin un criterio claro, a veces subcontratado, propiciando la eventualidad, el intrusismo laboral, y la inoperancia. Que no hacen más que debilitar a la institución y ayudar a que el visitante, principal valedor en principio, vea en dicho edificio un gasto sin fundamento, sin beneficio para su comunidad, para su persona.

En resumen, la situación de los museos semi-públicos, que proliferan hoy día, a mi entender es bastante preocupante, formulas de gestión que parecen tener un futuro gris, debido a su propia naturaleza de improvisación y falta de objetivos claros y difíciles de constatar.

18 de marzo de 2011

Marketing y museos

Uno de los aspectos donde los museos están haciendo cada vez más hincapié es el ámbito del marketing, que en muchos casos se engloba dentro del área de difusión del museo, la difusión y el marketing tienen mucho que ver.

A nuestra manera de entender un museo como un espacio público de disfrute, donde la financiación suele provenir de las instituciones públicas, el tratamiento del museo como empresa todavía nos resulta algo chocante.

No es el caso de los países anglosajones, donde la idea de empresa relacionada con la industria cultural, y más concretamente con los museos, les proporciona una visión empresarial que tiene como máximo exponente al marketing como herramienta de difusión. Si bien es cierto que en el caso de Estados Unidos, los museos pertenecen a patronos privados, y viven del rendimiento económico de las colecciones de los propios museos y de generosas donaciones de particulares a cambio de una publicidad gratuita a modo de nombres de salas o placas conmemorativas. Cada museo se administra de la manera más conveniente, será gracias al fruto de su trabajo como vendedores de un producto artístico el que les permita ampliar sus colecciones y mejorar sus servicios al público.

Hoy nos planteamos una duda ¿Es necesario plantearnos dichos parámetros de actuación empresarial para nuestros museos?.  En mi opinión sería necesario contemplar la posibilidad de alcanzar un término medio. Debido a las características de las colecciones y los museos de nuestro sistema de museos, que en la mayoría de los casos pertenecen al ámbito público, nos resulta difícil pensar en ellos como una empresa cultural, en busca del rendimiento económico y la aceptación del público, pero no en niveles de satisfacción sino en cifras. Sin embargo ese rendimiento económico cada día vemos que se hace más presente en las políticas culturales de las administraciones y sus museos.

Por otro lado, sin el público, el museo carecería de sentido, una colección de obras de arte que no es visitada, supondría un gasto inútil, además de devaluar la obra, digamos que la obra de arte solo adquiere esa denominación si es apreciada por un público.

Por lo tanto se trataría de alcanzar un término medio entre los valores públicos de una institución de estas características y la puesta en práctica de algunos de los parámetros empresariales compatibles con la actividad a la que nos referimos, que en este caso es la del museo.

Es aquí donde el marketing aparece como una herramienta cada vez más utilizada, para garantizar los proyectos museísticos de las instituciones públicas. También se ha de decir que la implantación de los preceptos del marketing pueden provocar problemas como el necesario conocimiento del mercado al que se pretende acceder o los problemas derivados de la afluencia masiva de público. Son aspectos a tener en cuenta a la hora de realizar dicha implantación.

Sin duda el marketing, es una herramienta útil para los museos, sobre todo hoy día donde las posibilidades de difusión son enormes, la posibilidad de acceso a Internet está proporcionando la aparición de los museos en muchos canales de difusión. Las redes sociales y los museos, cada vez más representan un binomio indisoluble. Pero lo más importante del uso de las nuevas tecnologías aplicadas la marketing de los museos es sin duda, la posibilidad de acceso por parte de los pequeños museos, que no tienen el poder económico de arrastrar a las masas por medio de los canales tradiciones de difusión.

En la Museología moderna destaca el enfoque empresarial de los museos, sobre todo los museos importantes, donde se ha llegado a una carrera publicitaria para conseguir visitantes en masa, mediante diferentes herramientas como las exposiciones temporales, las cuales se están convirtiendo en herramientas de marketing a nivel global. Con más frecuencia se suceden las grandes exposiciones, antologías de grandes autores o recopilaciones de obras, además de exposiciones itinerantes que tienen como culmen una gran exposición final en un gran museo. Exposiciones dotadas de todas las estrategias de mercado, desde eslóganes a merchandising, campañas publicitarias en los medios de comunicación y mensajes de captación más propios de spot publicitario que de un museo.

En realidad todas estas herramientas de marketing no son algo extraño para nosotros, puesto que lo podemos ver a diario en nuestros museos, y en cualquier museo del mundo, pero todavía se aprecia un cierto miedo a aplicar el marketing de manera pública, sin ambages. Se nos repite una y otra vez que el museo es una institución sin ánimo de lucro, dedicada al pueblo y a la conservación de las obras de arte, pero la aplicación de las herramientas empresariales parece cada vez más inevitable. Por un lado parece razonable dicha implantación, puesto que a priori los preceptos básicos del museo no son incompatibles con el rendimiento económico, al contrario, es dicho rendimiento económico el que puede garantizar la supervivencia del museo y por lo tanto de la obra. Pero por otro lado se corre el riesgo de caer en una vulgarización, en dejar de lado dichos elementos primordiales para el museo, en pos de un rendimiento ficticio, algo que ya se puede percibir en algunos museos, dedicados a la captación de público, a través del marketing, pero con poca dedicación a la fidelización de dicho público, las cifras de visitantes ocupan los ordenes del día mientras que la obra queda en segundo plano, algo que puede producir a medio plazo el efecto contrario en el visitante.

En definitiva, la aplicación de elementos empresariales y más concretamente del marketing en los museos, parece que es la solución adoptada por las administraciones públicas para los museos, el tiempo dirá si es una solución adecuada o no.

15 de febrero de 2011

Un recorrido interactivo para un museo.

Ejemplo de actividad didáctica: Recorrido interactivo.

En esta entrada voy a hablar de una actividad didáctica que se me ha ocurrido y que a mi parecer podría ser de gran utilidad para algunos museos, cuyas exposiciones permanentes han caído en la monotonía y en la falta de espectacularidad para atraer al visitante autóctono.

La actividad, trata de realizar por parte del visitante y con la ayuda del personal cualificado del museo, un recorrido interactivo, es decir, un recorrido por nuestra colección a modo de investigación. Una actividad dedicada preferentemente a un público escolar pero susceptible de ser disfrutada por un público adulto.

Se trata, por tanto, de proporcionar al visitante un material didáctico con información sobre las obras que forman parte del recorrido que se quiere destacar, que por supuesto será parte de la colección permanente del museo. Dicho material, proporcionará al visitante las pautas a seguir para ir descubriendo aspectos menos conocidos de las obras. Se trata de misiones, descubrir pistas en las obras, pistas que llevarán a otras obras, realizando al fin todo el recorrido que se pretende cubrir.

Todo comienza en el hall del museo, donde el personal explicará las pautas a seguir en la actividad y les conducirá al comienzo de la visita, a la primera obra. Es aquí donde comienza el recorrido y donde el visitante podrá empezar a construir su propia visita a través del material didáctico. Se pretende un estudio de la obra, desde el autor, hasta los materiales y su relación con las demás obras del museo. Se trata por tanto de descubrir aspectos que de otra manera, pasarán desapercibidos para el visitante común.

Las misiones o pruebas para el visitante no serán demasiado complicadas, se tratará de analizar la obra, observar, descifrar rompecabezas relacionados con la información que se facilitará en el kit y que se deberá obtener de la propia obra. Se incluirá material visual de las obras para facilitar la búsqueda de los cuadros o esculturas, y así dinamizar la visita y no perdernos entre las salas del museo.

El material deberá estar adaptado a la franja de edad que corresponda, procurando evitar mensajes eruditos que repelen a ciertos sectores sociales, debe ser un mensaje comprensible, interesante y divertido.
Es necesario que el material además cumpla con las pretensiones de accesibilidad, es decir reservar algún kit, para personas con deficiencia visual o auditiva además de facilitar el acceso a personas con dificultades físicas o psíquicas.

El material o kit didáctico se compondrá de:

-         Imágenes de las obras a descubrir.
-         Papel y lápiz.
-         Audio-guía (cuando fuese necesario).
-         Información de las obras que forman parte del recorrido que se va a realizar.
-         Instrucciones para las diferentes misiones.
-         Encuesta de satisfacción (personalizada según franja de edad).

Las pretensiones del taller, o actividad didáctica, es dar a conocer aspectos ocultos de las obras, aprender de manera lúdica, y crear apego del visitante hacia el museo, no simplemente como un templo del saber, sino un lugar donde se aprende y se fomenta un aprendizaje ameno.

La función del personal del museo, será ir guiando a los visitantes en sus diferentes pruebas y supervisando el buen funcionamiento de la actividad, para evitar molestias a otros visitantes. Se le consultarán las dudas sobre el material didáctico, y mostrará su apoyo a aquellas personas que lo necesiten.
Siempre y cuando el presupuesto nos lo permita, el personal del museo participante de la actividad irá caracterizado y participará dando pistas al visitante, contando la historia de la obra o la vida del autor, enfatizando en los aspectos que queremos resaltar.

Los elementos didácticos que se intentarán poner en valor son:

-         Apreciación de estilos.
-         Búsqueda de mensajes ocultos (valores simbólicos y afectivos de la obra).
-         La importancia de la conservación.
-         La línea y el color en la pintura.
-         Los materiales (en el caso de esculturas).
-         El autor (vida, obra y producto final).

En el caso de la encuesta de satisfacción será importante incluirla, e invitar al visitante a completarla, pues nos dará la información necesaria para saber si nuestra actividad está bien adaptada, si cumple con las funciones requeridas. Y por tanto para ayudar a conocer los aspectos positivos y negativos de la visita interactiva, para poder realizar los cambios pertinentes y conseguir el éxito de público al que aspiramos.

En conclusión, se trata de realizar una actividad dinámica, divertida y sobre todo didáctica, a modo de historia, o concurso interactivo, se fomenta la autonomía del visitante y su aprendizaje, será necesario que éste asiente unas ideas básicas en su mente para poder completar las diferentes pruebas. Una información que no es memorizada, sino asimilada, y por lo tanto más duradera que la anterior.

Se pretende que el visitante vuelva y ponga en práctica lo aprendido, que se revalorice nuestra exposición permanente, y se sienten las bases necesarias para el disfrute del arte, ya sea en nuestro museo o en cualquier otro.

SERGIO LÓPEZ VALLEJO.

9 de febrero de 2011

Museo de Altamira


Hola a todos.


Recientemente he tenido la oportunidad de visitar por primera vez el Museo de Altamira, por desgracia la cueva original sigue cerrada al público, por lo que he visitado la magnífica réplica o muy bien llamada por el propio museo como la Neocueva.

El museo pertenece al Ministerio de Cultura, su titularidad no ha sido trasladada a la Comunidad Autónoma de Cantabria, debido a su gran importancia y  a la magnífica aceptación por parte del público.


El museo en sí, está dividido en dos áreas bien diferenciadas, por un lado encontramos la Neocueva y por otro el museo en sí. La Neocueva, nos presenta una réplica exacta de las condiciones de la cueva original, el encanto y la ambientación se pierden, pero desde luego nos hacemos una idea muy cercana al valor que contienen las pinturas que allí podemos apreciar. Además encontramos explicaciones detalladas de los trabajos que allí se realizan, incluyendo dioramas creados de manera virtual o proyectados que representan imágenes de la vida cotidiana de los habitantes de la cueva, a mi juicio el punto más débil de la explicación y de la exposición, junto con el vídeo introductorio a la cueva. 

Fuera de la réplica de la cueva, nos adentramos en el discurso del museo, muy detallado, llama la atención la interacción con la que el visitante puede disfrutar, desde contemplar por microscopio partículas de pigmento, hasta la posibilidad de tocar directamente los materiales y utensilios utilizados y encontrados en la cueva.

Se trata de un discurso bien estructurado, un recorrido a través de la historia de la cueva, desde antes de la ocupación humana, su posterior utilización y el desarrollo del primer arte dentro de la cueva., finalizando con un entronque de lo realizado allí y lo realizado en otras latitudes, además de incluir un pequeño recorrido por las teorías arqueológicas y la historia del descubrimiento de la cueva. 

Las nuevas tecnologías se aplican en su justa medida, con proyecciones, audios, vídeos, que no estructuran el discurso, sino que lo complementan, además de ser recursos de fácil acceso para todas las personas, se correspondería su utilización con la pregunta "¿Quiere saber más?", la circulación del museo no se ve dificultada en ningún momento, aunque si bien es cierto, habría que ponerlo a prueba con una afluencia de público mayor.

El Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira se creó en 1979, la cueva fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1985. 

Además del propio museo, tenemos la posibilidad de pasear por un paraje de gran belleza estética, teniendo acceso a la cueva de las Estalactitas, la biblioteca, y las salas de exposiciones temporales, un lugar ideal para pasar toda una mañana retrocediendo en el tiempo.

A través de la visita, el museo nos acerca a un conocimiento de los orígenes del hombre y de su interés por representar aquello que le rodea, (intentando evitar teorías más complicadas y de dudosa credibilidad). Se exponen datos, imágenes, hechos. Se aprende y se recorre un trozo de la historia o prehistoria que en mi caso, es un poco lejana. La verdad, me dio la sensación de haber aprendido, con lo cual el museo en mi caso cumplió las expectativas.

En definitiva, una visita muy provechosa a un museo, me he divertido y aprendido, estuve unas 2 horas y media y me quedé con ganas de más, algo que no me sucede muy a menudo. 

4 de febrero de 2011

Organización y diseño de exposiciones. Michael Belcher.

Hola a todos.


En esta entrada me gustaría recomendar un libro a aquellos que os interese la museología y la museografía. No se trata de un manual demasiado técnico, sino más bien un acercamiento, un complemento para la formación de cualquier persona que esté familiarizándose con los museos y su funcionamiento interno.

Se trata del libro Organización y diseño de exposiciones, de Michael Belcher, 1994. En cuanto a la incorporación de las tecnologías en la exposición, quizás quede algo desfasado actualmente, pero los conceptos básicos de exposición siguen estando vigentes y resulta de gran utilidad. Además dar una visión diferente del museo, aceptando de manera natural, el cambio del museo, que pasa de ser simplemente un contenedor de arte, a ser un ente en constante cambio y desarrollo que se aprovecha de las herramientas que tiene a su alcance para conseguir mayor difusión. Acerca sin duda su idea de museo a lo que entendemos por una empresa.

Bien estructurado, poco a poco nos vamos adentrando en las diferentes parcelas de actuación, el proceso de creación de la exposición, y su materialización final.
Estudios de público, marketing, lenguaje y comunicación, el mensaje expositivo, etc.

Basado en las experiencias de museos estables, que pueden ser tomados como ejemplo para otras instituciones, como manual de guía práctica, o símplemente como una herramienta donde conseguir algo de inspiración, para la creación de una exposición, que sea perfectamente legible y provechosa para el espectador.

1 de febrero de 2011

Museo del Cine de Turín

Al noroeste de Italia encontramos, frente a los alpes, la ciudad de Turín, una gran desconocida, que por suerte pude visitar en 2008. Una ciudad moderna, que ha sabido conjugar los nuevos tiempos con el desarrollo de su patrimonio. El centro histórico está dominado por el peatón, que disfruta de sus grandes avenidas y sus maravillosas plazas.
Si nos alejamos un poco de la ciudad y vemos una panorámica, lo primero que nuestra vista va a reconocer, es la magnífica cúpula de la Mole Antoneliana, antigua sinagoga, hoy reconvertida en museo, pero no un museo cualquiera, sino un museo de la historia del cine.

Lo primero que encontraremos será una entrada en la que no sabremos donde estamos, y donde comenzará el recorrido, que en los primeros momentos, está estructurado de manera cronológica, con un discurso claramente didáctico, donde encontramos frente a los primeros inventos relacionados con el cine, hasta llegar a las cámaras actuales y la era digital. Esta parte del museo, está estructurada de manera que el visitante no puede elegir donde va, sino que es el museo el que dirige al espectador, para que no se pierda nada. Toda la exposición está repleta de maquinarias con las que interactuar, haciéndolo un destino muy frecuentado por niños y no tan niños.
Después de la toma de contacto con la que se empieza, subimos a la primera planta, nos encontramos con una parte del museo, ya de organización más libre, donde encontramos todo tipo de objetos y decorados que hacen las delicias de los cinéfilos, como el despacho de El Padrino, o la cabeza mecánica de "Tiburón", infinidad de elementos, que amenizan la visita, todo ello salpicado con cientos de fotos, de la época dorada del cine italiano y americano.
Pero la visita continúa, hay que subir un piso más que nos da acceso a la continuación de la colección de objetos de cine, pero que termina, en una salida espectacular, nos asomamos a la inmesidad del interior de la cúpula la cual podemos recorrer mediante pasillos colgantes que estructuran otro tipo de exposición, interactiva, pero con un discurso actual sobre los medios de comunicación. De un lado el vacío de la cúpula, del otro actividades interactivas de video y sonido, donde el visitante recorre los formatos televisivos además de poder adentrarse en la producción y realización de una película.

La visita culmina bajando hacia el área de descanso situada a los pies de la cúpula, se trata de una gran sala de cine donde poder disfrutar de películas, de distinta procedencia, con una acústica única.
Y para terminar y no apto para personas con vértigo, un ascensor que cuelga del centro de la cúpula nos lleva a 140 metros de altitud donde podemos disfrutar de la vista de toda la ciudad y de los Alpes al norte.

En definitiva, un buen museo, donde pasar toda una tarde disfrutando de objetos y de una visita muy entretenida, donde la verdad se aprende bastante, sobre la historia del cine y sus entresijos tecnológicos.

28 de enero de 2011

Conservación preventiva

En esta entrada os dejo la tabla donde poder consultar los valores básicos que hay que tener en cuenta a la hora de exponer y conservar obras de arte u objetos de cualquier índole, ya sean en un museo o en la propia casa.
Estos valores se pueden controlar mediante aparatos electrónicos como caseros, pero eso lo escribiré otro día.

Materiales

Iluminación

Humedad Relativa

Temperatura

Materiales inorgáni­cos

300 lx

50%

18?C (máx. 252C, mín. 10 5 C)

Metales

300 lx

50-35%

18?C (máx. 25SC, mín. 10 5 C)

Materiales orgánicos: cuero, hueso, marfil y madera sin policro­mar

200 lx

50%

18?C

Textiles y papel

50 lx

50%

185 C

Especímenes geológi­cos

50- 300 lx

45- 55%

16- 22?C

Especímenes biológi­cos

50- 300 lx

50- 55%

18?C

27 de enero de 2011

Visita a la desembocadura del Guadalhorce en Málaga




Esta entrada, no la voy a dedicar a los museos directamente, pero algo si que podremos sacar.

En Málaga, al lado de la barriada de Guadalmar, podemos encontrar un pequeño reducto de naturaleza, casi absorbido por la imparable maquinaria urbanística, lugar de inusitado sosiego para aquellos que carecemos de tiempo y dinero para poder ir a visitar parques naturales. Se trata de la desembocadura del Guadalhorce, a 10 minutos de Málaga.

Un espacio natural, que ha sufrido durante décadas el abandono por parte de todos, y sólo puesto en valor, para evitar los desbordamientos del río en épocas de lluvia. Utilizado como escombrera durante mucho tiempo, han sido dichos residuos los que afortunadamente han propiciado la creación de dicho paraje, paradójico ¿verdad?. Todo tiene una razón, y es que gracias a dichos materiales, se han creado sustratos impermeables que han permitido la creación de lagunas naturales o artificiales, según se mire, que hoy día sirven como reserva de aves marinas y migratorias, que hacen un alto en el camino justo en este lugar.

Gracias a la intervención de la Junta de Andalucía, se ha producido una puesta en valor del espacio, con la posibilidad de realizar rutas a pie o en bicicleta, con acceso a una playa prácticamente virgen, donde la mano del hombre solo podemos verla de lejos, mirando las grandes grúas del puerto de Málaga y la antigua estación de servicios marítima, ya sin uso, que se sitúa justo delante de este enclave.

Se han colocado puntos de avistamiento, que día tras día son más frecuentados, por turistas españoles y extranjeros, en busca de la mejor foto de las aves. El espacio natural, ayudado por las lluvias de los últimos años, vive un momento de esplendor, el mar de un lado, lagunas del otro, y rodeados de vegetación mediterránea de arbustos y monte bajo.

Además de todo esto, el lugar se enriquece aún más si le añadimos, el yacimiento arqueológico colindante con la zona llamado "Cerro del Villar", antiguo asentamiento fenicio, (Según algunos estudios, podría tratarse del primer asentamiento fenicio de la zona, siendo anterior a Malaka) algo que no nos debe de extrañar por estar situado justo en la desembocadura del río y de fácil acceso para el comercio marítimo.

Visto el creciente interés por la zona, el yacimiento y el paraje natural, y acercándonos al tema de los museos, se me ocurre una posibilidad de difusión y mejora cultural y patrimonial, como podría ser la creación de un centro de interpretación a medio camino entre lo arqueológico y lo natural. ¿Por qué no? Un lugar donde saber la historia del yacimiento y además entrar en contacto con la naturaleza, donde se puede aprender y además disfrutar y relajarse del ajetreo mundano, aunar el turismo cultural con el turismo de sol y playa. Las posibilidades son muchas.

Espero que si alguien lee esta entrada, se sienta atraído por el lugar y lo visite, el acceso es bien sencillo y la visita no durará más de una mañana.



        

Las Nuevas tecnologías en los museos

Hola a todos.

En mi opinión, la incorporación de las nuevas tecnologías en los museos, son más prácticas y cumplen con mayor eficacia con su cometido en los museos de ciencia, pues ayudan a la comprensión y asimilación del mensaje y los contenidos. En cuanto a su incorporación en los museos de bellas artes, es más complicado. Acumular recursos electrónicos para explicar algo que es mejor apreciar en la obra concreta, es una pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo por parte del emisor y el receptor. La solución pasa por incorporar las nuevas tecnologías solo en casos concretos, amenizar la visita, desconectar por un momento de las cuatro paredes que suponen el museo, y que después de una larga visita a un gran museo a todos nos pasa factura.

La tecnificación de los museos, es algo que cada vez más tiene mayor aceptación, la comodidad de su uso facilita el acceso a la información, si bien es cierto, que como todo, una densificación de los contenidos tecnologícos, puede provocar cierta distracción en el visitante. Pero no podemos negar que en ciertos museos, a la entrada encontramos tal cantidad de información, la cual en la mayoría de los casos, sin estructurar, producen la misma sensación.

Los medios tecnológicos son por tanto, una herramienta explicativa, un complemento al objeto que mostramos, se corre el peligro de hacer más importante la explicación que el objeto, pero sin duda, bien utilizada la tecnología nos abre nuevos caminos en cuanto a difusión de conocimientos se refiere, algo que entronca directamente con una de las funciones principales de los museos, como es la difusión.
Las nuevas tecnologías aplicadas al desarrollo del mensaje expositivo nos ofrece la posibilidad de interactuar con el objeto, conociendo con más profundidad su sentido y valor, ya que por razones de conservación no podemos dar acceso directo a las propias obras. Actualmente podemos tener acceso a reproducciones de gran calidad que nos permiten apreciar las pinceladas, sin necesidad de traspasar las barreras de seguridad, algo que también responde a otra necesidad del museo como es la conservación.

Las nuevas tecnologías ofrecen un mayor desarrollo de las posibilidades del museo, además de hacerlo más accesible a aquellas generaciones que se encuentran más cercanas a la producción digital.

Los recursos de audio y vídeo, me parecen una buena solución, siempre y cuando se usen de manera lógica y mesurada, no podemos estar viendo reportajes de 15 minutos cada 5 obras, porque nadie sería capaz de soportarlo. Sin embargo a la hora de presentar una exposición temporal de temática compleja, si que es una buena manera de introducir al visitante, mediante un vídeo explicativo, para que cuando se entre en contacto con las obras, sean más accesibles.

Su rentabilidad siempre es relativa, para empezar, el museo en pocas ocasiones es rentable, no es una empresa, sino otra cosa. Me parece que es más importante saber si las herramientas son útiles más que rentables, si cumplen con su función o no. Si las cumplen, entonces serán rentables.