30 de septiembre de 2011

Grandes museos del mundo. Parte II Metropolitan Museum.




El Museo Metropolitano de Nueva York es uno de los grandes museos del mundo, tanto por su elevado número de visitantes como por la grandiosidad de sus colecciones. Creado gracias a la colaboración de políticos, empresarios, artistas y filántropos, se ha convertido en un referente museístico de gran relevancia.
Hoy día engloba dos sedes, el edificio principal en la 5ª Avenida y el Museo de claustros y jardines al norte de Manhattan.

El museo original fue creado en 1870, siguiendo la idea de los museos franceses de la ilustración, importada a Estados Unidos a través de John Jay, abogado americano que quedando maravillado por los museos europeos de la época, decide crear un proyecto de similares características en Nueva York.
La primera obra adquirida por el museo fue un sarcófago romano, pocos meses después de la fundación de la institución, a dicha adquisición se le sumaron 150 obras de artistas europeos, entre los que destacaban Poussin, Van Dick y Tiepolo.

Pero no fue hasta 1880 cuando el museo abre sus puertas por primera vez al público. Ya en la sede de la 5ª Avenida, en un edificio de raíces góticas diseñado por los arquitectos Calvert Vaux y Jacob Wrey. Debido al imparable crecimiento del museo, actualmente el edificio originario ha quedado encastrado entre las diferentes ampliaciones posteriores, algunas comenzadas poco tiempo después de la apertura del museo.

Así en los años venideros, el Museo Metropolitano continúa con la adquisición de importantes colecciones de arte europeo, buscando grandes fortunas en decadencia y aprovechando la pujante superioridad económica de los filántropos americanos. En este momento llegan a los fondos del museo la Colección Cesnola, un tesoro de la Edad de Bronce hasta época romana, consolidando al MET como uno de los grandes templos Neoclásicos del mundo.

Poco a poco el museo va ampliando su oferta, pasando a incorporar obras de los principales artistas del siglo XIX europeos, en una incansable carrera por superar a los grandes museos de Europa.
A principios del siglo XX el interés del museo se centra en la adquisición de las obras de arte del Antiguo Egipto, aglutinando gran cantidad de objetos, liderados por la Estatuilla de Hipopótamo. Más de 30.000 piezas constituyen la colección egipcia más importante después del Museo de El Cairo.

La última reestructuración del museo se produjo en 1971 y terminada 1991, no solo se trató de una reestructuración de los recorridos, sino de un perfeccionamiento y acondicionamiento de los espacios expositivos. Adecuando el museo a los nuevos criterios expositivos. Dicha reforma fue llevada a cabo por el estudio de arquitectura Kevin Roche Dinkeloo y Asociados, que estructuraron el museo a base de alas, las cuales son llamadas con los nombres de sus benefactores y coleccionistas que aportaron obras y dinero al museo, así nos encontramos con el ala “Rockefeller” o el ala “Sackler”.
Es durante este proceso cuando se introducen en el recorrido expositivo las colecciones africanas, asiáticas y del cercano oriente. Completando casi en su totalidad un recorrido por toda la historia del arte mundial, desde occidente a oriente. Sin olvidar una de las mayores y mejores colecciones de arte americano, desde época precolombina, hasta mediados del siglo XX.

Ya en 2007 se produjo la última ampliación y reestructuración donde pasaron a formar parte del museo las colecciones de arte árabe y la galería de artes decorativas.

En el caso del Museo de los Claustros y Jardines, situado a las afueras de Manhattan, se construyó en 1938 un edificio a partir de elementos arquitectónicos importados desde Francia, pudiéndose observar restos de claustros que van desde el siglo XII al XV.
En la historia de este edificio destacan la participación de dos personalidades de gran importancia, George Grey Barnard y John D. Rockefeller.
Barnard era un coleccionista medieval, que utilizó su residencia particular para articular sus colecciones privadas a través de los claustros medievales que adquiría en Europa, incluyendo en ellos además multitud de reliquias y tratados medievales. El museo abrió sus puertas en 1914 con la ayuda de Rockefeller, quien aportó gran cantidad de obras de su colección privada y adquirió los terrenos colindantes para evitar que la expansión urbanística estropeara las vistas del edificio.

Con la creación oficial del museo en 1938, se produjo la reforma del edificio y su adecuación como museo, además Rockefeller incluyó un depósito y línea de financiación del museo, previendo las futuras adquisiciones del mismo y garantizando su supervivencia.

Entre sus obras maestras destaca el libro de Miniaturas “Las muy ricas horas del Duque de Berry” del siglo XV.


En el año 2010 el Museo Metropolitano de Nueva York acogió la visita de 5.600.000 personas de todo el mundo, lo que da muestra de la importancia de un proyecto que en tiempo relativamente corto ha conseguido ser el referente mundial que pretendía desde un principio.

25 de agosto de 2011

Grandes museos del mundo. Parte I El Louvre.

En 1793 abre sus puertas por primera vez el Museo del Louvre, uno de los primeros museos públicos creados en Europa. Destinado a la divulgación científica y artística, siguiendo los preceptos de la ilustración.

Desde un principio, sus salas se llenaron con las colecciones reales, expropiadas durante la revolución francesa, la nueva república, decide que dichos fondos pertenecen al pueblo francés y los pone a su disposición.
Poco a poco, además de las colecciones reales, acumuladas durante siglos de coleccionismo y patrocinio de artistas, el museo del Louvre se nutre los botines de guerra en época de Napoleón. Las nuevas colonias van proporcionando una de las colecciones de arte oriental y africano de mayor importancia. Así se recopilaron objetos y obras de arte de época Mesopotámica, Egipcia, Musulmana, Griegos y Romanos de todos los confines de Europa.

Tras la caída de Napoleón, el estado francés y más concretamente el Museo del Louvre, se ve obligado a devolver gran parte de los tesoros expoliados, pero no todos. Muchos se quedaron en el museo, al poder este demostrar que habían sido conseguidos de manera “lícita”.

Poco a poco ya en el siglo XIX, las colecciones del Louvre, se fueron ampliando, otra vez gracias a las colonias, pero al ser un hecho generalizado entre las grandes potencias europeas, durante la expansión colonial, esta vez se aceptó el expolio. Así llegaron hasta las salas del Louvre, obras de arte tan importantes como La Victoria de Samotracia, pieza angular de la estructuración inicial del recorrido dentro del Louvre.

En un principio, el proyecto del Louvre, no era como lo conocemos hoy día. Se trataba de un macro proyecto Real. La residencia oficial de la Corona Francesa, pero su mayor esplendor lo vivió con la llegada  de Catalina de Medicis, que se propone la creación de un gran palacio, repleto de obras de arte que ella misma se encargaba de elegir. Se trataba de unir el antiguo castillo del Louvre con el Palacio de las Tullerías, para constituir así el mayor centro cultural conocido, aglutinando las Academias, pero sobre todo las Academias de Pintura y Escultura. El incendio del palacio de las Tullerías en 1871, provocó que el proyecto quedara aparcado e inconcluso. Unido al interés creciente de la corona por la construcción de Versalles, el proyecto se abandonó, quedando el museo con su actual imagen, de dos brazos alargados que comienzan desde el antiguo castillo. Dando lugar a una plaza abierta al público que termina en los jardines de las Tullerías. La última remodelación del Louvre se realizó en la década de los 80, ya en el siglo XX, configurando en la plaza antes mencionada la Pirámide de Cristal, de Ieoh Ming Pei que constituye una obra en si misma, y desde la cual se articula la entrada principal del museo actualmente. A lo largo de su historia en el Museo del Louvre han participado artistas como Claude Perrault y los pintores Simon Vouet y Charles Le Brun. Además Delacroix y George Braque, pintaron algunos de sus techos.

Hoy día el Museo del Louvre es uno de los mayores museos del mundo, se necesita más de un día para poder contemplar todas sus colecciones. Con la última remodelación, se ha llegado al museo como espectáculo, no solo es llamativo lo que contiene sino también el contenedor. Hay restaurantes, tiendas, lineas de metro. Todo lo necesario para la comodidad y disfrute del visitante. El Louvre tiene más de 8 millones de visitantes anuales, llegados de todas partes del mundo. Pues se trata de un punto referencial a la hora de conocer la cultura occidental.

Las colecciones del Museo del Louvre se agrupan de la siguiente manera; pintura occidental, escultura, antigüedades orientales y artes del Islam.

Entre las obras más importantes nos encontramos La Victoria de Samotracia, La Gioconda, La muerte de la Virgen del Caravaggio, la Venus de Milo, y un largo etcétera, de obras básicas de la cultura occidental y de oriente. 

1 de agosto de 2011

"LA EXPOSICIÓN Un medio de comunicación" de Ángela García Blanco

Un título muy interesante a la hora de ampliar la información sobre la organización de exposiciones, es "La exposición, un medio de comunicación" de Ángela García Blanco, de la editorial Akal, editado en 1999.

Como se puede imaginar por el título, el texto, en este caso nos introduce en el ámbito de la exposición, como un medio de comunicación con el espectador. Desarrollando y haciendo hincapié en los diferentes aspectos necesarios para crear una buena conexión con el espectador.

Se desarrollan temas básicos expositivos como la ordenación, el espacio, las necesidades del público, facilidad de acceso, comprensión por parte del visitante. Todos estos aspectos se desarrollan y enlazan al rededor del espectador. El destinatario final, que ha de percibir la exposición como un mensaje único, fácil de comprender y provechoso para su conocimiento. 

En el caso de las nuevas tecnologías, se le dedica un capítulo concreto, donde se desarrollan diferentes medios expositivos, analizando los pros y contras de los nuevos métodos expositivos digitales, desde  holografías, vídeo-exposiciones, o sistemas de audio. El análisis de dichos medios, que se desarrollan dentro de la exposición, están muy bien definidos. Pero quizás echamos en falta un análisis de las nuevas tecnologías desarrolladas a través de Internet, quizás sea por lo prematuro del libro, pero no aparecen. Sólo podemos informarnos sobre las posibilidades físicas.

En general, es un buen libro para saber un poco más de como los diferentes aspectos de la exposición participan de la experiencia del espectador. De como a través de los estudios realizados por los principales museos, se han conseguido definir unas pautas básicas de actuación a la hora de organizar exposiciones. Para conseguir la interactuación satisfactoria con el visitante, que al fin y al cabo es la parte más importante de la exposición, sea cual sea su finalidad.

28 de junio de 2011

Capital Europea de la Cultura

Hoy se ha elegido a San Sebastián junto con Wroclaw, capitales de la cultura para el año 2016. Lo que me ha hecho pensar una vez más en el significado de dicha denominación, y si realmente se están atendiendo las verdaderas razones en la elección de las ciudades, sean cuales sean. 

Está designación poco a poco se está convirtiendo en algo parecido a lo que podemos ver en la elección de la sede de los Juegos Olímpicos. Una carrera propagandística, donde las ciudades compiten entre sí, para demostrar cual de ellas tiene el suficiente valor cultural para representar la cultura (valga la redundancia). Así comprobamos como se realizan proyectos culturales a años vista, se inauguran museos por doquier, recorridos culturales, y si no tenemos cultura, porque ya no nos queda o porque no ha perdurado, se crea. No se escatima en gastos. Todo sea por ser un lugar reconocible para el turista foráneo, por crear una conciencia del gasto en cultura, o simplemente por justificar ciertas inversiones con un carácter más bien propagandístico que real. 

En esta competición hacia la capitalidad europea de la cultura de 2016, que hemos podido ver bastante de cerca, pues estaba decidido que una de las sedes iba a ser española. Hemos podido comprobar esta carrera a la que me refería al principio. Los ayuntamientos han organizado todo un sistema propagandístico, desarrollando  programas culturales sin precedentes en algunas ciudades, con un gasto por encima de lo admisible, para muchos, poco dados a los eventos culturales. Para otros, aficionados a la vida cultural, han visto un rayo de luz en sus ciudades. Pero este no es el problema, la inversión es siempre bien recibida por parte del contribuyente, se consigan los objetivos o no, lo que importa es el fondo, al fin y al cabo es una inversión que debe quedar en la ciudad, se supone que se está creando un patrimonio y una costumbre cultural.

La idea de Capitalidad de la Cultura, como proyecto está bien definida, con unos objetivos bastante claros, pero no me queda muy claro si las ciudades que optan a dicha denominación cumplen con los requisitos necesarios para presentarse. No me refiero a bagaje cultural o vida cultural, sino a las motivaciones que hacen que dicha ciudad se presente y finalmente consiga la capitalidad. Pues en muchas ocasiones, se frivoliza con la cultura, y esta es una de ellas. Se convierte en un concurso, o competición donde en muchas ocasiones importa más la cantidad que la calidad.

Los proyectos culturales presentados y que he podido ver, de varias candidaturas españolas, son muy interesantes en su mayoría, originales y hasta divertidas. Desde la creación de barrios temáticos, hasta las aperturas de infinidad de museos y centros de interpretación, programaciones teatrales, remodelación y reciclaje de edificios, etc. Ensalzando valores culturales propios de regiones, siempre con el telón de fondo de la Unión Europea. Pero mi pregunta es: ¿Qué va a pasar con aquellos proyectos de ciudades no elegidas? No me gustaría pensar que dichos proyectos quedarán aparcados, ya se sabe, "Estamos en crisis no se puede malgastar el dinero". Pero entonces ¿Por qué el gasto que antes parecía totalmente lícito, pasa a convertirse en algo desechable?; ¿La cultura solo merece la pena cuando hay un premio de por medio?

Precisamente a esto es a lo que me refiero con la falta de compromiso, a la hora de presentar una candidatura a Capital Europea de la Cultura. A la motivación de la ciudad para presentarse. 

¿Es necesario fomentar la cultura y la interculturalidad, a través de una competición?; ¿No es mejor premiar a aquella ciudad que sin esperar nada a cambio ha promocionado la cultura en sus diferentes manifestaciones?; ¿No debería tratarse la cultura como un valor intrínseco a una sociedad o colectividad, en vez de una creación esporádica? 

La cultura debería ser algo que estuviese presente en todos los presupuestos, haya premio al final o no, la cultura no debe ser elegida, sino que se va creando, la crean las personas, solo hay que favorecer el ambiente. La cultura no es una moda, no se debe apostar por la cultura, pues debería ser un valor que estuviera activo entre nosotros. La vida cultural, la costumbre en el consumo de cultura, es algo que debería estar arraigado en cualquier sociedad. El problema como siempre, es que se le da más valor a un número que a un concepto o significado, es decir, la cultura se ha visto desprotegida, sin ayuda, sin la promoción necesaria, sin incentivar su consumo, el resultado es que ahora debemos crear en la sociedad la conciencia del concepto cultura. 

Para terminar espero que todos los proyectos, los buenos proyectos que han visto la luz como resultado de esta carrera que es la Capitalidad Europea de la Cultura, no caigan en saco roto, y podamos ir a visitar dichas ciudades elegidas y no elegidas para disfrutar de todas las iniciativas culturales que hoy por hoy están sobre el papel. Espero que adquieran forma y se puedan contemplar, tocar, sentir, en definitiva, disfrutar de la cultura, y conocer mejor todo lo que nos rodea.

Os dejo los enlaces a las diferentes candidaturas finalistas españolas:

  1. http://www.burgos2016.es/
  2. http://www.cordoba2016.es/
  3. http://www.segovia2016.es/
  4. http://www.sansebastian2016.eu/
  5. http://www.laspalmasgc2016.eu/
  6. http://www.zaragoza2016.com/zaragoza2016/portada.do

13 de junio de 2011

LOS ÍBEROS Nuestra civilización antes de Roma

La Obra Social "La Caixa" organiza una exposición itinerante llamada: "Los Íberos, Nuestra civilización antes de Roma". Actualmente se encuentra en Málaga, en la Plaza de la Marina hasta el día 22 de junio. 
Se trata de una exposición divulgativa, a base de reproducciones, algún original y diferentes elementos didácticos como dioramas, maquetas y recursos audiovisuales apoyados en las nuevas tecnologías. 
Vista exterior

En cuanto a discurso expositivo se trata de mostrar al público, los modos de vida de la civilización Íbera, un acercamiento a las creencias religiosas y los usos cotidianos. Los dioramas nos muestran reconstrucciones de un molino para el aceite, horno alfarero, y la imagen de un guerrero entre otros, recursos que sin duda atraen la atención del visitante común. En el caso de las maquetas, nos muestran, ayudadas de paneles informativos, como eran los asentamientos Íberos, a través de la reconstrucción de los principales yacimientos encontrados. Entre las reproducciones encontramos objetos de todo tipo, desde estauillas de divinidades, hasta ajuares de enterramiento, además de reconstrucciones a escala de los tipos de enterramientos o necrópolis. 
Los objetos originales utilizados responden más bien al ámbito de la orfebrería y la cerámica, desde vasijas, lámparas de aceite, o abalorios decorativos.

Las piezas sobre las que se estructura la exposición y que son los ejemplos más claros de lo que significó la civilización Íbera, son las reproducciones de la "Dama de Baza" y la "Dama de Elche" además de la imagen del guerrero, reproducciones bien conseguidas y detalladas, que son bastante útiles para hacernos una idea de la importancia de los originales, que solo se pueden visitar en el Museo Nacional Arqueológico de Madrid, y que en rara ocasión salen de dicho edificio. Por lo tanto apreciar una buena reproducción es algo importante para tener el primer contacto con la cultura Íbera.

Reproducción Dama de Elche
El mensaje expositivo aunque bien delimitado, se convierte a lo largo de la visita en un elemento caótico, difícil de seguir debido a la estructuración y la ordenación del recorrido del visitante. En el comienzo de la visita nos encontramos con un panel cuya función hemos de intuir que es la de separar la entrada y la salida, por desgracia no se nos indica cual es cual, elegimos la derecha por inercia y por los primarios conocimientos museísticos. Entrando en la sala más amplia de la exposición, donde encontramos en primera instancia una televisión que nos introduce en aquello que vamos a ver, con una explicación contextual sobre el mundo Íbero, el problema es que dicha televisión está colocada por problemas de espacio en lugar de tránsito de la entrada, donde se acumulan personas que entran, personas que miran la introducción y además un elemento estrella de la exposición como es la reproducción de la escultura del Guerrero, a escasos 2 metros de la televisión. Más adelante se empieza a estructurar el discurso, y el itinerario, desde la primera sala donde ya hemos tenido acceso a una introducción sobre lo que significa la cultura Íbera y sus yacimientos más importantes, se nos conduce a través de un pasillo estrecho, donde encontramos más reconstrucciones de la vida cotidiana, no apto para realizar una parada a contemplar los objetos allí reproducidos. Entramos en una segunda sala, menor que la anterior, donde podemos observar por un lado la industria textil, alimentaria y metalúrgica y por otro la cultura funeraria, quizás la parte mejor expuesta y explicada, donde en una pared se nos articulan diferentes reproducciones u originales, (no se nos especifica) en vitrinas individualizadas, apoyadas por material didáctico a base de maquetas y paneles, que nos ayudan a comprender el sentido del enterramiento en la época que nos ocupa.

A partir de esta sala, pasamos a la metalurgia, incluyendo los abalorios y las monedas, aquí el recorrido vuelve a complicarse, diferentes recovecos articulan el itinerario del visitante mostrándonos diferentes tipos de objetos en vitrinas sorprendiéndonos con la mezcla, al incluir junto a estos objetos una pequeña explicación sobre el idioma y sus símbolos. Es en este momento cuando tenemos acceso, sin explicación aparente, al lugar  donde se encuentra la Dama de Baza, colocada en un cubículo angosto, que intenta reflejar o recrear el lugar donde fue hallada, pero sin duda se convierte en un espacio incómodo para el visitante, no apto para más de 3 personas al mismo tiempo.  Desde este lugar retrocedemos sobre nuestros pasos y encontraremos la reproducción de la Dama de Elche, enclaustrada en una vitrina con su descripción y explicación correspondiente, rodeada de otros objetos en vitrinas contiguas, que continúan con el mensaje expositivo de los ajuares, funerarios o no, que acompañan a este tipo de imágenes. Aquí concluye la visita, pero todavía nos quedará un largo camino de vuelta hasta la salida, volviendo a pasar por el estrecho pasillo que nos conducirá a la sala principal y a la salida.

Escultura del guerrero
El caso de la iluminación requiere un párrafo a parte. Quizás lo más llamativo de la exposición, debido a la falta de la misma. Debemos tener en cuenta que la exposición se ha articulado mediante reproducciones de originales en su mayoría, sin embargo la iluminación reinante durante toda la exposición desde luego no supera los límites óptimos de la conservación preventiva, pero sin duda, dejan al espectador, inmerso en una penumbra donde los objetos en algunos casos son imposibles de observar. Claro ejemplo de mala iluminación es la reproducción del guerrero, donde la luz es tan pobre que nos es imposible apreciar detalle alguno del rostro. Las vitrinas en su mayoría están mal iluminadas, carecen de iluminación interna por lo tanto el interior suele ser un espacio oscuro, donde habremos de tocar el cristal de la vitrina con la nariz si queremos apreciar algo. 

Vista de una vitrina
Quizás el elemento mejor iluminado de la exposición (dejando a un lado los dioramas y maquetas) sea la Dama de Elche, iluminada mediante una luz de detalle que realza los relieves, muy práctico para apreciar los detalles de la joyería que posee la reproducción, además de una luz de apoyo para poder leer el texto que apoya dicha reproducción.
Los paneles, en algunos casos están mal iluminados, son monótonos y la falta de luz ambiente suficiente dificulta la lectura (es difícil mantener la concentración necesaria para leerlos todos al completo). 

Detalle panel informativo
En cuanto a las dimensiones de la exposición, son reducidas, pero ese no es el problema, las dificultades llegan por la falta de control de acceso del público, donde al tratarse de una exposición gratuita la afluencia de público desborda la capacidad de la instalación, y aunque no llega al extremo de ser agobiante, si dificulta el disfrute durante la visita.

En conclusión, la exposición resulta a priori llamativa e interesante, apta para un público en busca de contenido divulgativo, y además con un discurso muy interesante. El resultado sin embargo es insatisfactorio, a veces frustrante, debido a la mala planificación expositiva, con unos criterios basados en la acumulación, la economía del espacio y centrados en una visita rápida y "que el contador de visitantes no se detenga".

5 de mayo de 2011

MUVA Museo Virtual de las Artes

Pensando en las nuevas tecnologías y su aplicación al ámbito de los museos, he recordado una tipología de museo que aúna muchas de las características que se requieren en esta nueva realidad en la que nos vemos inmersos.

El MUVA, es un museo físico y un museo virtual, el llamado MUVA II es la zona virtual, 100% virtual, no existe equivalente real, creado a raíz de un proyecto arquitectónico de Ricardo Supparo, y recreado de manera virtual para disfrute del visitante por parte de Rafael Gallareto. La finalidad de dicho museo virtual es la de dar a conocer el arte en Latino-américa, y más concretamente la creación artística en Uruguay. 
Su nacimiento se debe a la falta de fondos y las dificultades que conlleva la creación de un museo de nueva planta, así como lo complicado de aunar las colecciones de arte, en su mayoría de ámbito privado. Por lo que se llegó a la conclusión de la realización de un museo virtual donde poder exponer de manera adecuada, las creaciones artísticas más relevantes del arte uruguayo además de dar cabida a exposiciones de artistas emergentes. Sin limitaciones de espacio, de fondos, e incluso de obras. 

Ni que decir tiene, las facilidades que tiene este sistema, aunque también tiene algunas desventajas. Las ventajas, son la libertad de movimientos, la posibilidad de tener un museo para nosotros, sin colas, gratuito, y sobre todo, accesible desde nuestra casa. Las desventajas son también bastante obvias, pues nunca será lo mismo la contemplación de una obra de arte en vivo y en directo, que una reproducción digital. 

Está concebido como una ventana, una ventana al arte uruguayo, partiendo de la base de la imposibilidad actual de cubrir las expectativas de visualización del visitante, su importancia radica en la difusión. Difusión del arte latino-americano. Sin más pretensión que esa.

Tiene algunas deficiencias en cuanto a movilidad, quizás demasiado lento en cuanto al tránsito por las salas y en la rotación de 360º para conseguir panorámicas del edificio. Por lo demás la recreación es perfecta, se ha reproducido fielmente el ambiente, con una iluminación cuidada, y la frialdad propia de los nuevos museos contemporáneos, incluso perceptible a través de la pantalla del ordenador.

En cuanto al museo como tal, encontraremos todo lo necesario para una visita, reproduciendo la realidad, con bastante fidelidad. Así el recorrido comienza en la explanada exterior del museo, desde donde podemos apreciar una panorámica de la entrada y del proyecto arquitectónico. De ahí podemos pasar a la entrada del museo, donde nos espera un mostrador de información y además es el punto de partida de la visita. Se trata de un espacio centralizado a través del cual vamos a ir teniendo acceso a las diferentes salas y colecciones artísticas. El hall actúa como elemento centralizador del museo y punto de referencia de la visita, gracias a la escalera y el ascensor que permiten el tránsito entre las diferentes plantas y salas. 

El museo se estructura en varias plantas, en las que podemos interactuar, subir y bajar, volver sobre nuestros pasos o ir directamente donde nos interesa. El recorrido se puede hacer de manera lineal, o salteado, teniendo siempre la posibilidad de volver al principio cuando creamos conveniente. Podemos ampliar las reproducciones en busca de detalles, pero no se pueden descargar imágenes, (cuidado con los derechos de autor) pues los derechos están bajo la propiedad de ELPAIS Digital. 

Además tenemos acceso a una librería donde podemos ojear catálogos, y bibliografía relacionada, además de poder comprar vía Internet aquello que nos interese. Si hacemos "clic" en cualquier obra, aparecerá un completo menú donde podemos interactuar con la imagen, incluso elegir el color de fondo que a nuestro parecer se adecua más a la obra, conocer la biografía del autor, además de algunos recursos multimedia como video-entrevistas. Podemos comparar dicha obra con otra que nosotros elijamos dentro del museo. Se nos da la oportunidad de crear nuestra propia colección añadiendo las obras a nuestros favoritos, para apreciarlas de manera individualizada, y sin la necesidad de recorrer el museo.

En definitiva, se trata de un museo muy interesante, por lo novedoso del concepto, pero también por la calidad de las colecciones que alberga, donde podemos ver una selección de obras que nos ayudan a hacernos una idea en cuanto a creación contemporánea en Uruguay.

Sin más os dejo que lo disfrutéis a los que no lo conozcáis todavía, este es enlace a la página: http://muva.elpais.com.uy/

11 de abril de 2011

La gestión de los museos.

En esta entrada voy dar mi opinión respecto a la gestión actual de los museos, puesto que son muchas las noticias que estoy leyendo últimamente relacionadas con los museos y la problemática de su gestión.

Hoy día nos encontramos con un panorama museístico de lo más variado, o variopinto. Museos públicos, privados, semi-públicos, semi-privados, no se sabe bien donde está la diferencia entre uno y otro. Pero lo que si está claro es que la gestión de los museos, como instituciones sin ánimo de lucro, queda cada vez más en entredicho.

Un sistema que está arraigando con fuerza en la gestión de los museos, en su mayoría museos de promoción local o provincial, es una fórmula a medio camino entre lo público y lo privado, las colecciones son donadas por particulares y la conservación e inversión recae sobre manos públicas, lo que da lugar a la creación de una nueva manera de entender los museos. Ya no solo como institución en favor del público y la conservación y difusión de obras de arte sino, como herramienta publicitaria para personas sin escrúpulos. Tanto de un bando como del otro, por desgracia pocos se salvan de este problema.

Así en los últimos días hemos asistido a innumerables inauguraciones de museos a lo largo y ancho de Andalucía y de España, que por cuestiones de tiempo se terminan a la carrera, sin un plan museológico debidamente completado y razonado. Con unas instalaciones que debido a la celeridad de las obras han sido las que han determinado la ordenación de las obras, además del consiguiente aumento presupuestario, que no beneficia a nadie. Pero el más perjudicado es el propio museo, pues inicia su andadura o su nueva andadura, según los casos, con un déficit difícil de recuperar, al tratarse de una institución de estas características. Las expectativas son elevadas debido a la propia inversión y por supuesto el resultado es una sensación de insatisfacción por parte del visitante, que no ve en el resultado justificación suficiente para el gasto, que no debemos olvidar, ha salido de su propio bolsillo. Además el problema no termina ahí, en cuanto a satisfacción del público se refiere, pues la entrada a dichos museos, precisamente por los condicionantes antes mencionados, resulta a veces desproporcionada, es decir, los contribuyentes pagan para la construcción del museo, de manera mal gestionada, y más tarde deben seguir pagando por su disfrute a un precio prohibitivo, y sin relación calidad-precio, con lo que visita.

Además esta variante de gestión museística, propicia la aparición y división de poderes en cuanto a gestión se refiere, se crean Patronatos y fundaciones (privadas aunque rodeadas de la parafernalia pública) que gestionan y toman decisiones, hasta este punto, todo entra dentro de lo normal, el problema está en la aparición de "patronos" que poco tienen que ver con la institución del museo, y menos con la gestión de los mismos, además recae en ellos en muchas ocasiones la potestad y la capacidad de decisión. El resultado al fin, es una mala gestión del museo. Pues si las personas que gestionan los museos, no conocen el funcionamiento de los mismos difícilmente se lograrán y se propondrán objetivos factibles. En definitiva, a lo único que se conseguirá llegar es a la foto, la propaganda y la publicidad ficticia. Ficticia porque será flor de un día, gran entusiasmo en principio para llegar a la indiferencia, después de una mala experiencia.

Los problemas de dicha gestión no terminan ahí, claro que no, todavía podemos escavar un poco más, y darnos cuenta de como debido a la falta de experiencia en gestión y la devolución de favores, además de factores políticos (principales responsables de la gestión) y demás, vemos como el personal de los museos es contratado sin un criterio claro, a veces subcontratado, propiciando la eventualidad, el intrusismo laboral, y la inoperancia. Que no hacen más que debilitar a la institución y ayudar a que el visitante, principal valedor en principio, vea en dicho edificio un gasto sin fundamento, sin beneficio para su comunidad, para su persona.

En resumen, la situación de los museos semi-públicos, que proliferan hoy día, a mi entender es bastante preocupante, formulas de gestión que parecen tener un futuro gris, debido a su propia naturaleza de improvisación y falta de objetivos claros y difíciles de constatar.

18 de marzo de 2011

Marketing y museos

Uno de los aspectos donde los museos están haciendo cada vez más hincapié es el ámbito del marketing, que en muchos casos se engloba dentro del área de difusión del museo, la difusión y el marketing tienen mucho que ver.

A nuestra manera de entender un museo como un espacio público de disfrute, donde la financiación suele provenir de las instituciones públicas, el tratamiento del museo como empresa todavía nos resulta algo chocante.

No es el caso de los países anglosajones, donde la idea de empresa relacionada con la industria cultural, y más concretamente con los museos, les proporciona una visión empresarial que tiene como máximo exponente al marketing como herramienta de difusión. Si bien es cierto que en el caso de Estados Unidos, los museos pertenecen a patronos privados, y viven del rendimiento económico de las colecciones de los propios museos y de generosas donaciones de particulares a cambio de una publicidad gratuita a modo de nombres de salas o placas conmemorativas. Cada museo se administra de la manera más conveniente, será gracias al fruto de su trabajo como vendedores de un producto artístico el que les permita ampliar sus colecciones y mejorar sus servicios al público.

Hoy nos planteamos una duda ¿Es necesario plantearnos dichos parámetros de actuación empresarial para nuestros museos?.  En mi opinión sería necesario contemplar la posibilidad de alcanzar un término medio. Debido a las características de las colecciones y los museos de nuestro sistema de museos, que en la mayoría de los casos pertenecen al ámbito público, nos resulta difícil pensar en ellos como una empresa cultural, en busca del rendimiento económico y la aceptación del público, pero no en niveles de satisfacción sino en cifras. Sin embargo ese rendimiento económico cada día vemos que se hace más presente en las políticas culturales de las administraciones y sus museos.

Por otro lado, sin el público, el museo carecería de sentido, una colección de obras de arte que no es visitada, supondría un gasto inútil, además de devaluar la obra, digamos que la obra de arte solo adquiere esa denominación si es apreciada por un público.

Por lo tanto se trataría de alcanzar un término medio entre los valores públicos de una institución de estas características y la puesta en práctica de algunos de los parámetros empresariales compatibles con la actividad a la que nos referimos, que en este caso es la del museo.

Es aquí donde el marketing aparece como una herramienta cada vez más utilizada, para garantizar los proyectos museísticos de las instituciones públicas. También se ha de decir que la implantación de los preceptos del marketing pueden provocar problemas como el necesario conocimiento del mercado al que se pretende acceder o los problemas derivados de la afluencia masiva de público. Son aspectos a tener en cuenta a la hora de realizar dicha implantación.

Sin duda el marketing, es una herramienta útil para los museos, sobre todo hoy día donde las posibilidades de difusión son enormes, la posibilidad de acceso a Internet está proporcionando la aparición de los museos en muchos canales de difusión. Las redes sociales y los museos, cada vez más representan un binomio indisoluble. Pero lo más importante del uso de las nuevas tecnologías aplicadas la marketing de los museos es sin duda, la posibilidad de acceso por parte de los pequeños museos, que no tienen el poder económico de arrastrar a las masas por medio de los canales tradiciones de difusión.

En la Museología moderna destaca el enfoque empresarial de los museos, sobre todo los museos importantes, donde se ha llegado a una carrera publicitaria para conseguir visitantes en masa, mediante diferentes herramientas como las exposiciones temporales, las cuales se están convirtiendo en herramientas de marketing a nivel global. Con más frecuencia se suceden las grandes exposiciones, antologías de grandes autores o recopilaciones de obras, además de exposiciones itinerantes que tienen como culmen una gran exposición final en un gran museo. Exposiciones dotadas de todas las estrategias de mercado, desde eslóganes a merchandising, campañas publicitarias en los medios de comunicación y mensajes de captación más propios de spot publicitario que de un museo.

En realidad todas estas herramientas de marketing no son algo extraño para nosotros, puesto que lo podemos ver a diario en nuestros museos, y en cualquier museo del mundo, pero todavía se aprecia un cierto miedo a aplicar el marketing de manera pública, sin ambages. Se nos repite una y otra vez que el museo es una institución sin ánimo de lucro, dedicada al pueblo y a la conservación de las obras de arte, pero la aplicación de las herramientas empresariales parece cada vez más inevitable. Por un lado parece razonable dicha implantación, puesto que a priori los preceptos básicos del museo no son incompatibles con el rendimiento económico, al contrario, es dicho rendimiento económico el que puede garantizar la supervivencia del museo y por lo tanto de la obra. Pero por otro lado se corre el riesgo de caer en una vulgarización, en dejar de lado dichos elementos primordiales para el museo, en pos de un rendimiento ficticio, algo que ya se puede percibir en algunos museos, dedicados a la captación de público, a través del marketing, pero con poca dedicación a la fidelización de dicho público, las cifras de visitantes ocupan los ordenes del día mientras que la obra queda en segundo plano, algo que puede producir a medio plazo el efecto contrario en el visitante.

En definitiva, la aplicación de elementos empresariales y más concretamente del marketing en los museos, parece que es la solución adoptada por las administraciones públicas para los museos, el tiempo dirá si es una solución adecuada o no.

15 de febrero de 2011

Un recorrido interactivo para un museo.

Ejemplo de actividad didáctica: Recorrido interactivo.

En esta entrada voy a hablar de una actividad didáctica que se me ha ocurrido y que a mi parecer podría ser de gran utilidad para algunos museos, cuyas exposiciones permanentes han caído en la monotonía y en la falta de espectacularidad para atraer al visitante autóctono.

La actividad, trata de realizar por parte del visitante y con la ayuda del personal cualificado del museo, un recorrido interactivo, es decir, un recorrido por nuestra colección a modo de investigación. Una actividad dedicada preferentemente a un público escolar pero susceptible de ser disfrutada por un público adulto.

Se trata, por tanto, de proporcionar al visitante un material didáctico con información sobre las obras que forman parte del recorrido que se quiere destacar, que por supuesto será parte de la colección permanente del museo. Dicho material, proporcionará al visitante las pautas a seguir para ir descubriendo aspectos menos conocidos de las obras. Se trata de misiones, descubrir pistas en las obras, pistas que llevarán a otras obras, realizando al fin todo el recorrido que se pretende cubrir.

Todo comienza en el hall del museo, donde el personal explicará las pautas a seguir en la actividad y les conducirá al comienzo de la visita, a la primera obra. Es aquí donde comienza el recorrido y donde el visitante podrá empezar a construir su propia visita a través del material didáctico. Se pretende un estudio de la obra, desde el autor, hasta los materiales y su relación con las demás obras del museo. Se trata por tanto de descubrir aspectos que de otra manera, pasarán desapercibidos para el visitante común.

Las misiones o pruebas para el visitante no serán demasiado complicadas, se tratará de analizar la obra, observar, descifrar rompecabezas relacionados con la información que se facilitará en el kit y que se deberá obtener de la propia obra. Se incluirá material visual de las obras para facilitar la búsqueda de los cuadros o esculturas, y así dinamizar la visita y no perdernos entre las salas del museo.

El material deberá estar adaptado a la franja de edad que corresponda, procurando evitar mensajes eruditos que repelen a ciertos sectores sociales, debe ser un mensaje comprensible, interesante y divertido.
Es necesario que el material además cumpla con las pretensiones de accesibilidad, es decir reservar algún kit, para personas con deficiencia visual o auditiva además de facilitar el acceso a personas con dificultades físicas o psíquicas.

El material o kit didáctico se compondrá de:

-         Imágenes de las obras a descubrir.
-         Papel y lápiz.
-         Audio-guía (cuando fuese necesario).
-         Información de las obras que forman parte del recorrido que se va a realizar.
-         Instrucciones para las diferentes misiones.
-         Encuesta de satisfacción (personalizada según franja de edad).

Las pretensiones del taller, o actividad didáctica, es dar a conocer aspectos ocultos de las obras, aprender de manera lúdica, y crear apego del visitante hacia el museo, no simplemente como un templo del saber, sino un lugar donde se aprende y se fomenta un aprendizaje ameno.

La función del personal del museo, será ir guiando a los visitantes en sus diferentes pruebas y supervisando el buen funcionamiento de la actividad, para evitar molestias a otros visitantes. Se le consultarán las dudas sobre el material didáctico, y mostrará su apoyo a aquellas personas que lo necesiten.
Siempre y cuando el presupuesto nos lo permita, el personal del museo participante de la actividad irá caracterizado y participará dando pistas al visitante, contando la historia de la obra o la vida del autor, enfatizando en los aspectos que queremos resaltar.

Los elementos didácticos que se intentarán poner en valor son:

-         Apreciación de estilos.
-         Búsqueda de mensajes ocultos (valores simbólicos y afectivos de la obra).
-         La importancia de la conservación.
-         La línea y el color en la pintura.
-         Los materiales (en el caso de esculturas).
-         El autor (vida, obra y producto final).

En el caso de la encuesta de satisfacción será importante incluirla, e invitar al visitante a completarla, pues nos dará la información necesaria para saber si nuestra actividad está bien adaptada, si cumple con las funciones requeridas. Y por tanto para ayudar a conocer los aspectos positivos y negativos de la visita interactiva, para poder realizar los cambios pertinentes y conseguir el éxito de público al que aspiramos.

En conclusión, se trata de realizar una actividad dinámica, divertida y sobre todo didáctica, a modo de historia, o concurso interactivo, se fomenta la autonomía del visitante y su aprendizaje, será necesario que éste asiente unas ideas básicas en su mente para poder completar las diferentes pruebas. Una información que no es memorizada, sino asimilada, y por lo tanto más duradera que la anterior.

Se pretende que el visitante vuelva y ponga en práctica lo aprendido, que se revalorice nuestra exposición permanente, y se sienten las bases necesarias para el disfrute del arte, ya sea en nuestro museo o en cualquier otro.

SERGIO LÓPEZ VALLEJO.

9 de febrero de 2011

Museo de Altamira


Hola a todos.


Recientemente he tenido la oportunidad de visitar por primera vez el Museo de Altamira, por desgracia la cueva original sigue cerrada al público, por lo que he visitado la magnífica réplica o muy bien llamada por el propio museo como la Neocueva.

El museo pertenece al Ministerio de Cultura, su titularidad no ha sido trasladada a la Comunidad Autónoma de Cantabria, debido a su gran importancia y  a la magnífica aceptación por parte del público.


El museo en sí, está dividido en dos áreas bien diferenciadas, por un lado encontramos la Neocueva y por otro el museo en sí. La Neocueva, nos presenta una réplica exacta de las condiciones de la cueva original, el encanto y la ambientación se pierden, pero desde luego nos hacemos una idea muy cercana al valor que contienen las pinturas que allí podemos apreciar. Además encontramos explicaciones detalladas de los trabajos que allí se realizan, incluyendo dioramas creados de manera virtual o proyectados que representan imágenes de la vida cotidiana de los habitantes de la cueva, a mi juicio el punto más débil de la explicación y de la exposición, junto con el vídeo introductorio a la cueva. 

Fuera de la réplica de la cueva, nos adentramos en el discurso del museo, muy detallado, llama la atención la interacción con la que el visitante puede disfrutar, desde contemplar por microscopio partículas de pigmento, hasta la posibilidad de tocar directamente los materiales y utensilios utilizados y encontrados en la cueva.

Se trata de un discurso bien estructurado, un recorrido a través de la historia de la cueva, desde antes de la ocupación humana, su posterior utilización y el desarrollo del primer arte dentro de la cueva., finalizando con un entronque de lo realizado allí y lo realizado en otras latitudes, además de incluir un pequeño recorrido por las teorías arqueológicas y la historia del descubrimiento de la cueva. 

Las nuevas tecnologías se aplican en su justa medida, con proyecciones, audios, vídeos, que no estructuran el discurso, sino que lo complementan, además de ser recursos de fácil acceso para todas las personas, se correspondería su utilización con la pregunta "¿Quiere saber más?", la circulación del museo no se ve dificultada en ningún momento, aunque si bien es cierto, habría que ponerlo a prueba con una afluencia de público mayor.

El Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira se creó en 1979, la cueva fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1985. 

Además del propio museo, tenemos la posibilidad de pasear por un paraje de gran belleza estética, teniendo acceso a la cueva de las Estalactitas, la biblioteca, y las salas de exposiciones temporales, un lugar ideal para pasar toda una mañana retrocediendo en el tiempo.

A través de la visita, el museo nos acerca a un conocimiento de los orígenes del hombre y de su interés por representar aquello que le rodea, (intentando evitar teorías más complicadas y de dudosa credibilidad). Se exponen datos, imágenes, hechos. Se aprende y se recorre un trozo de la historia o prehistoria que en mi caso, es un poco lejana. La verdad, me dio la sensación de haber aprendido, con lo cual el museo en mi caso cumplió las expectativas.

En definitiva, una visita muy provechosa a un museo, me he divertido y aprendido, estuve unas 2 horas y media y me quedé con ganas de más, algo que no me sucede muy a menudo.